DESIERTO – CUARESMA

 HACER EXPERIENCIA DE DESIERTO.

El Señor te ha concedido el don y el privilegio de vivir este tiempo solo para Él.

Siempre te desenvuelves en una vida en la que todo es prisa, quehacer, entrega a los demás, servicio, olvido de ti mismo, disponibilidad. Ahora,  puedes vivir estas mismas actitudes positivas, con un objetivo muy peculiar: centrar tu vida en Él, vivir sólo para Él, que es para ti el sentido más profundo de todo en tu vida.

Irás comprendiendo, poco a poco, que la disponibilidad en la vida diaria te prepara para vivir abierto al Señor. Verás también en tu oración que tu entrega al Señor es siempre el alma que te alienta cada día. Dios te concederá la gracia de reencontrarte intensamente con esta alma. Vívelo todo en su paz, inmerso en su amor y en su presencia.

Por su gracia, el desierto será un camino de amor y de presencia. Su amor te acompañará día a día. Su presencia será siempre una luz en tu ruta: la lámpara que ilumina tus pasos. Llegarás a percibir que la mirada del Señor sobre tu vida te serena y te da paz.

Comprenderás interiormente que Jesús es tu descanso, que tú, como María, has de ser casa de Dios y también Betania, la casa del pobre. Porque en el silencio has de buscar vivir en la soledad solidaria del corazón.

Los pobres han de tener su lugar en tu desierto. Con su misericordia podrás vivir la verdad de tu vida centrada solo en Dios, a quien quieres servir con un corazón no dividido. Porque tú, libremente, le quisiste decir como María “He aquí la esclava del Señor”.

Que nunca te inquieten tus miserias. En estos días de cuaresma en el silencio tus pobrezas resonarán en tu alma más fuertemente que nunca. Muchas veces serán el trasfondo de tu oración: te sentirás más pobre y pequeño que nunca. Llorarás al sentirte solo y desprotegido, indefenso ante Dios.

Ten paz. No te inquietes por nada, porque Él es tu misericordia y confía en tu amor de fidelidad. Verás como el desierto florecerá, porque cuando lo buscas con sinceridad de corazón en el silencio y en la soledad solidaria, Él te mostrará su rostro de amor.

Sigue en la ruta y confía en Él. Abandonate en sus manos amorosas de Padre.

Repite, lentamente, la oración del abandono: “Padre mío, me abandono a ti…”“Haz de mi lo que quieras…”.

Jaume Boada i Rafí O.P

Anuncios

Acerca de Sor Purísima

Soy Monja de clausura Concepcionistas Franciscana y Muy feliz.
Esta entrada fue publicada en CUARESMA Y PASCUA y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a DESIERTO – CUARESMA

  1. Blanca dijo:

    Gracias Sor Purísima, este texto que nos ofreces de Jaume Boada i Rafí O.P,es un regalo grande…..Me quedaría con todo….► “Ten paz. No te inquietes por nada, porque Él es tu misericordia y confía en tu amor de fidelidad. Verás como el desierto florecerá, porque cuando lo buscas con sinceridad de corazón en el silencio y en la soledad solidaria, Él te mostrará su rostro de amor.”◄
    Un abrazo

  2. Maria Luisa dijo:

    Un texto que debiera dar la vuelta al mundo, hace mucho bien leerlo para entrar en el silencio de la oración en la que el alma y Dios se unen en verdadera comunión.
    Te dejo Purísima una oración de abandono para este tiempo pascual:

    Padre, en tus manos me entrego
    Haz de mí lo que quieras
    por todo lo que hagas en mí
    te doy gracias.
    Estoy dispuesta a todo, lo acepto todo,
    con tal que tu voluntad se haga en mí
    y en todas tus criaturas
    no deseo nada más,Dios mío.
    Pongo mi alma entre tus manos,
    te la doy, Dios mío,
    con todo el ardor de mi corazón
    porque te amo.
    Y es para mí una necesidad de amor
    el darme, el entregarme
    entre tus manoas sin medida,
    con infinita confianza,
    Porque Tú eres mi Padre.Amén
    Un abrazo pascual:María luisa

  3. Betsi dijo:

    En el desierto la soledad que lo habita tiene un hálito diferente que la vivifica y la transforma en un espacio vinculante, gracias al cual el hombre puede invocar el único Nombre que lo salva, el Nombre que Dios mismo pronuncia en la soledad del desierto.

    En el desierto, Dios no sólo se hace presente, sino actúa y transforma. Lo que hace del desierto un templo, es el misterio de Cristo, el obrar divino en una realidad humana, operado por Cristo.

    “Padre mío, me abandono a ti…” “Haz de mi lo que quieras…”
    Purísima, Dios te bendiga y te proteja !!
    Betsi.

  4. Blanca dijo:

    …”Sigue en la ruta y confía en Él. Abandonate en sus manos amorosas de Padre.
    Repite, lentamente, la oración del abandono: “Padre mío, me abandono a ti…”. “Haz de mi lo que quieras…”.
    Jaume Boada i Rafí O.P
    Un abrazo querida Sor Purísima
    http://www.isladesentimientos.es/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s