SAN FRANCISCO DE ASIS

Dia 4 de octubre

Sermón a los Pájaros 
San Francisco camina con fray Maseo por un valle lleno de árboles y de flores. Por el valle corre un arroyuelo de agua límpida. San Francisco y fray Maseo cantan porque son felices. Cuando uno es feliz le vienen siempre ganas de cantar.
En los árboles hay muchos pajaritos: pardales, pinzones, pelirrojos, jilgueros. También los pajaritos cantan porque son felices.
Cada poco San Francisco y fray Maseo se detienen. San Francisco pone su dedo índice en los labios’ pidiendo silencio a fray Maseo, para escuchar mejor el canto de los pajaritos.
-Fíjate -dice San Francisco- esta es la voz de los hermanos pardales, esta otra es la voz de los hermanos jilgueros.
De golpe, el gorjeo de los pajaritos cambia de tono como si los pajaritos discutiesen entre ellos.
San Francisco mira entre los ramos de los árboles. Un pardalillo tiene en el pico una corteza de pan. Los demás pajaritos le persiguen de rama en rama, le picotean porque quieren quitarle la corteza de pan.
San Francisco levanta los brazos para ordenar silencio a los pajaritos; luego dice con voz un tanto severa:
-Hermanitos míos, ¿por qué reñís?
En seguida se paran todos los pajaritos, cada uno en la rama donde estaba posado. También se para el pardalillo con la corteza de pan.
Los pajaritos, al oír la voz un tanto severa de San Francisco, se sienten a disgusto. Repliegan las alitas y están con el pico abierto como embarazados.
San Francisco continúa:
-No tenéis que hacer así, hermanitos míos. Vuestro Creador os ha dado plumas para vestiros. A vosotros, pardales, os ha dado un vestido que parece la túnica de los frailes. Vosotros sois los frailecillos del buen Dios. A vosotros, pelirrojos, el Creador os ha puesto esa mancha roja en el pecho para que recordéis a todos los hombres la llaga de Jesús crucificado. A vosotros, pinzones y jilgueros, el Creador os ha dado plumas de colores como las flores de este bosque. A todos vosotros el Creador os ha dado alas para volar en el cielo azul.
Los pajaritos se miran las plumas y abren las alas. Nadie se atreve ni a resollar. El pardalillo con la corteza de pan abre el pico y la corteza cae al suelo junto a los pies desnudos de San Francisco.
El santo recoge el pan y lo desmigaja en la palma de la mano.
-Mirad, hermanitos míos -dice San Francisco con voz dulcísima-hay una migajita para todos. Vosotros no sembráis, y sin embargo el Señor hace crecer el grano también para vosotros. Vosotros no segáis, no moléis el grano, no cocéis el pan, y sin embargo el Señor os nutre. Tenéis el agua límpida de este arroyuelo, tenéis los árboles para jugar, para guarneceros y para dormir. ¿Qué os falta?.
Los pajaritos están cada vez más embarazados. San Francisco presenta la mano con las migajas y dice:
-Prometedme que no reñiréis ya por el cebo.
Los pardales, los pinzones, los pelirrojos y los jilgueros agachan la cabecita para decir que no volverían a pelearse entre ellos.
-Ahora -continúa San Francisco- bajad a comer estas migajas.
Y en seguida todos los pajaritos con un gran murmullo de alas bajan de las ramas y van
a picotear las migajas en la mano de San Francisco.
Apenas acabadas las migajas, San Francisco dice-
-Ahora, hermanitos míos, volved a los árboles y empezad de nuevo a cantar. Y los pajaritos, obedientes, se ponen todos en fila sobre las ramas, y empiezan a cantar, cada uno con su voz, las alabanzas del Señor. San Francisco se aleja con fray Maseo, cantando también ellos en el bosque las alabanzas del Señor: Tras haber recorrido un buen trecho de camino, San Francisco se detiene, pensativo, y dice a fray Maseo:
-Soy de veras negligente, hermano mío. Hasta ahora hemos predicado sólo a los hombres. Pero no basta. Hemos de enseñar a todas las criaturas a cantar al Señor. -Tienes razón, padre santo -responde fray Maseo-. Debemos predicar la paz a todas las criaturas.
Y desde aquel día, San Francisco, siempre que encontraba por los caminos a los hermanos animalitos, ardillas y raposas, caracolitos y lebratos, se detenía para invitarles a alabar al Señor.

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Acerca de Sor Purísima

Soy Monja de clausura Concepcionistas Franciscana y Muy feliz.
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5 respuestas a SAN FRANCISCO DE ASIS

  1. Betsi dijo:

    FRANCISCO

    Amante de las flores, de cada criatura
    era Francisco de Asís enamorado
    a todos, todos los sentía hermanos.
    Miraba a Cristo y abrazaba al mundo
    y al mirar la Cruz todo le daba
    su pobreza en amor fue su riqueza.
    Este era el canto de su alma pura
    llena de asombro al mirar la luna
    sus ojos detenidos en las aves todas,
    casi brotaba de él canción de cuna…
    con inocencia febril decía sólo:
    Gracias, Señor, por este mundo
    y por la tierra, gracias.
    Al respirar el aire de la vida
    yo te diré mil gracias.
    Me hiciste tan libre para entonar
    con gozo tu alabanza.

    Purìsima, que Dios te bendiga !!
    Con cariño,
    Betsi.

  2. oicvva dijo:

    Gracias, querida Betsi, has sido la primera que has estrenado mi Blog en comentarios, que el Señor te bendiga .
    Hoy día de San Francisco es un día muy hermoso para toda la Orden Franciscana.
    Ayer tuvimos en el Quinario, el Transito de San Francisco y fue emocionante, es un Santo que por lo humilde arrastra y lleva mucho a Dios.
    Alabemos al Señor como él lo deseaba, por todas las criaturas y por su siervo Francisco.
    Un abrazo lleno de fraternidad frnciscana.
    Sor Purísima

  3. Ana dijo:

    Hola Hna, quisiera las oraciones que se rezan durante el quinario de SAn Francisco, no las consigo por eso es mi pedido desde ya muchas gracais

  4. Quinario en Honor a San Francisco de Asís
    I
    Paz y Bien

    ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
    Bienaventurado Padre San Francisco, dirigid compasiva mirada desde el excelso trono de vuestra gloria y rogad por nosotros para que en todo tiempo hagamos la voluntad del Señor. Así sea.

    DÍA PRIMERO
    Admirable Padre San Francisco, ángel de paz y heraldo del Rey de reyes, que con vuestras virtudes sois una de las mayores glorias de la Iglesia, obtenedme por vuestras llagas y por vuestras grandezas, las virtudes propias de mi estado y la gracia que os pido, si es la voluntad de Dios. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    DÍA SEGUNDO
    Glorioso Padre San Francisco, Arca de santidad y fundador de la Orden Seráfica, por lo cual sois aclamado grandioso Padre de ingentes multitudes en vuestras tres Ordenes de Menores, de religiosas franciscanas y de terciarios, alcanzadme el menosprecio del mundo y el deseo de las cosas celestiales. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    DÍA TERCERO
    Seráfico Padre San Francisco devotísimo de la Reina de los cielos, de la que recibisteis inefables bondades y la proclamasteis Patrona de vuestras obras, obtenedme la filial devoción a la Inmaculada Virgen María en tanto grado como es la voluntad de Dios. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    DÍA CUARTO
    Santísimo Padre San Francisco, imitador del Hijo de Dios y copia exacta de Jesús, que por los copiosos dones de gracia que habéis recibido y por vuestra semejanza al Divino Redentor sois llamado Nuevo Cristo, haced que imite vuestros ejemplos para copiar más exactamente a Jesús, divino modelo de los predestinados. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    DÍA QUINTO
    Pacientísimo Padre San Francisco, serafín abrasado y amante de la cruz, que fuisteis favorecido por Jesús con la impresión de las sagradas llagas en vuestro cuerpo, alcanzadme que lleve incesantemente la cruz y haga frutos dignos de penitencia. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    ORACIÓN FINAL
    Perfeccionad, Padre Seráfico, la viña que vuestras manos han plantado y escuchad las súplicas de vuestros hijos.
    Padre mío San Francisco, rogad y bendecid a vuestros hijos y devotos. Amén.

  5. Blanca dijo:

    Ven, Francisco, a tus hermanos,
    visita a los pobrecillos;
    ven traspasado de amor
    por las heridas de Cristo;
    como nueva primavera
    después del invierno frío.

    Ven, que los hombres te vean
    por el mundo peregrino:
    liberado, sin alforja
    y sin dinero en el cinto;
    y anuncia la paz y el bien
    con los labios florecidos.

    Ven con los brazos sin armas,
    hermano suave y pacífico;
    ven, menor de los menores,
    de corazón compasivo;
    profeta sin amargura,
    ven con el ramo de olivo.

    Ven, penitente gozoso,
    que lloras de regocijo;
    heraldo loco de amor
    y paz de los enemigos;
    ven por los barrios y plazas,
    juglar del perdón divino.

    Ven, ángel de buenas nuevas,
    háblanos de Jesucristo;
    ven, boca del Evangelio,
    cristiano sabio y sencillo;
    hermano tan deseado,
    Francisco tan bien querido. Amén

    Liturgia de las HH.

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